Rouen


Esta ciudad normanda ha vivido una historia muy turbulenta desde que fue fundada por los romanos. Durante la Edad Media fue devastada por el fuego, asolada por la peste. Ocupada por los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. En su plaza mayor fue acusada de herejía y quemada viva Juana de Arco. Arrasada durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo en los últimos sesenta años ha sido restaurada magníficamente.
Víctor Hugo bautizó a Rouen con el sobrenombre de "la ciudad de los cien campanarios", por la cantidad de Iglesias existentes. Muchos de sus edificios resultaron dañados como consecuencia de los bombardeos que sufrió la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, pero afortunadamente siguen en pie algunos edificios destacables, ya sean religiosos o no.

Un lugar de visita obligada es la Catedral de Notre Dame. Construcción gótica que conserva su palacio arzobispal y las construcciones anexas de la misma época. Durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos aliados causaron enormes destrozos en la catedral y hubo de ser reconstruida en gran parte. La fachada occidental está flanqueada por dos torres, la Torre Norte (Saint-Romain) y la Torre Sur (Tour de Beurre - La Torre de Mantequilla). Cuenta la tradición que las obras para su construcción se costearon con un donativo que hizo la congregación a cambio de la bula para comer mantequilla durante la Cuaresma.


La Catedral siempre ha sido fuente de inspiración de muchos artistas, el más conocido Monet. En la década de 1890, Claude Monet trabaja en varias series de pinturas sobre la catedral, siendo la más conocida la que representa la fachada occidental. Monet pinta más de 30 versiones distintas. Desde la Oficina de Turismo (antiguo Bureau des Finances, precioso edificio renacentista del siglo XVI) tenemos la opción de contemplar el lugar exacto desde el que pintor se concentraba ante su caballete.
En la actualidad, se realiza un espectáculo monumental "La cathédrale de Monet aux pixels". La famosa serie de cuadros impresionistas de Monet se proyectan sobre la fachada, que se transforma en un lienzo gigantesco. Se realiza desde junio hasta mediados de septiembre, al atardecer y es totalmente gratuito.
La Rue du Gros Horloge fue la primera calle peatonal de Francia (1970). Es una calle muy animada, llena de tiendas y terrazas. Veremos de inmediato en El "Gros Horloge" (Gran Reloj), símbolo de la ciudad. Es un reloj astronómico que data del siglo XIV. Se compone de un campanario gótico y de un arco Renacentista. Se puede visitar con una audioguía, para contemplar de primera mano cómo el hombre ha intentado controlar el tiempo. El reloj es sensacional, de los primeros en el mundo en ser astral pues daba la hora, las fases de la luna y los días de la semana. Utilizado como "alarma" para las horas en las que se cerraban las puertas de la ciudad, terminaba la jornada de trabajo e incluso para alentar revueltas, tiene una única aguja con el cordero (símbolo de la ciudad) en el extremo.


La Iglesia de Santa Juana de Arco, que se levanta en el mismo lugar del martirio y muerte de Juana. Una cruz recuerda el punto exacto donde se colocó la hoguera. Situada en la plaza del Mercado Viejo (Vieux-Marché), sorprende por su diseño, obra de Louis Arretche en 1979. El tejado de pizarra, tiene una forma de sombrero dicen unos o de mar, dicen otros. El interior es realmente excepcional, con unas vidrieras espectaculares del siglo XVI.





El Palacio de Justicia, antiguo Parlamento de Normandía, muestra perfecta de la arquitectura civil de finales de la edad media. A finales de la Segunda Guerra Mundial no quedaba de él más que el armazón, pero ha sido restaurado en todo su esplendor, aunque manteniendo gran parte de los impactos que las balas y la metralla dejaron tras la guerra. Bajo el patio de honor hay una sinagoga del siglo XI.





Seguimos nuestro camino por el centro de la ciudad, donde nos encontramos con la iglesia Saint Maclou, máxima expresión del Gótico Flamígero. Cerca de allí encontramos, el Aître Saint Maclou, es un curioso conjunto de edificios de entramado de madera. Está decorado con macabras tallas de calaveras, huesos cruzados, herramientas de sepulturero y relojes de arena. Su origen se debe a la Gran Peste negra de 1348, que acabó con las tres cuartas partes de los habitantes del barrio de Maclou. Convertido en improvisada fosa común, más tarde osario, hoy en día es la sede de la Escuela Regional de Bellas Artes. Un gato "especial" nos espera en la entrada.









2 comentarios:

Anónimo dijo...

vaya with el gato, sólo de pensar en el sitio, un escalofrío recorre my body. Si que debieron de enterrar gente ahí, porque había un aura negativa en todo el recinto!!!

Escalofríos, como cuando te tomas un sobre entero de pica-pica.
Besunos

Yolandabri dijo...

Impresionante la catedral... Q digo yo, q toda la historia q cuentas te enteras de ella cuando vas a los sitios, no?? Q ya mestá entrando a mí más complejo de inculta del habitual :D

Un besín!